viernes, 18 de enero de 2013

Al ras del suelo




He echado el vuelo tantas veces que ya no recuerdo bien si llevo toda la vida haciendo lo mismo. Parece mentira, pero nunca he tenido valor para vivir de otra forma que no fuese al ras del suelo. Me daba miedo sentir que incluso la altura de mis pies al suelo se consideraría ese tipo de caídas que aunque quieras, sabes bien que necesitas más que el impulso de tus manos para volver a levantarte. Antes era así. Después con el tiempo te acostumbras a no estar en ningún sitio en concreto, en refugiarte de vez en cuando en lugares en los que nunca pensabas que te sentirías bien. Es difícil hacerme sentir bien. Y cada día más. Cuando te acostumbras a perder las cosas de tu alrededor empiezas a temer por ti misma, porque quizá seas la siguiente. Y así con todo.


Cuando deciden quedarse a tu lado, sin decir para siempre, empiezas a tener miedo. Parece que no estás hecha para que las cosas empiecen a ir bien. Temes encariñarte con ellas y que se vayan echando el vuelo como harías tú misma la mayoría de las veces. En el fondo tienes unas ganas enormes de quedarte, pero no te fías ni incluso de ti misma…y te dejas ir y les dejas marchar. Y vuelves a estar sola, y el miedo se hace cada vez más grande, se abre paso a través de todas tus decepciones y te conquista. Y si te conquista estás perdida.


Los de tu alrededor saben que lo estás, pero tu aún no has caído tan bajo. Después de todo aún te importas lo suficiente como para negar la realidad. Y negarlo te hace fuerte. Los demás empiezan a creer en la posibilidad de que aunque no tenga sentido te has rendido. Ellos no entienden de derrotas,  no saben que aún hace falta mucho más que eso para admitir que sólo estás preparando las alas, que seguramente estarás perdida el día que no tengas la suficiente valentía como para batirlas y volver a empezar.

5 comentarios:

  1. Con todo lo que has pasado ,no se como te atreves a decir que los demás piensan que te has rendido.
    Y si lo piensan tal vez sea porque no te conocen, eres fuerte, mucho mas que nadie que conozca.

    Conozco esa sensación igual que tu, de perder todo lo que te rodea ,y quizás no sea un consuelo ,pero te puedo asegurar que gracias a eso apreciaras mucho mas lo que tienes que nadie que nunca la haya sentido.

    No te rindas nunca :)

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  2. Conozco esa sensación, pero a veces, cuando te pierdes, lo único que debes buscar es encontrarte a ti misma, sin que te importe tener que abandonar otras cosas :)

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  3. Caerse no es malo, pero merece la pena el golpe a cambio de lo que sientes cuando estas a miles de kilómetros del suelo.
    A mí no me gusta decir para siempre. Nunca. Pero te aseguro que no hace falta decirlo para que de alguna forma, lo sientas así.

    ¿Sabes? Si aprendes a levantarte con las mismas ganas con las que lo hacíamos cuando éramos pequeños, el "siempre" se convierte en "eternidad" y... el suelo con el tiempo desaparece.

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  4. Caerse es necesario para aprender a levantarse. Por obvio que suene.

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  5. Tal y como te dije en la actualizacion anterior me encantan este tipo de textos en los que reflejas una gran fortaleza y sabiduria a traves de tus experiencias y vivencias.. :)
    Ojala mi Cold ojala algun dia te atrevas a batir tus alas y echar a volar...muy muy lejos, muy muy alto.. Ojala algun dia sientad tanta seguridad y a la vez tanta locura como para hacerlo... yo se q te lo mereces mas q nadie :)

    Sinceramente mi Cold te has rehecho de tantas caidas que no creo q sea fcil q tropieces.. y si lo haces, no dejare que te caigas y mucho menos q te rindas :)
    Te quiero muuuuchisimo! :)

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